7.5.13

Cubierto




Woman looking out to sea




Ordenando sin asco las cucharas
de un restaurante caro recordé
las olas y a mi madre.

Había varios tipos de cucharas
–postre, con leche y solo– y no era raro
que apareciera un huérfano,
un pobre desterrado de quién sabe
qué franquicia, qué bar, qué casa sola.

Estas piezas bastardas acababan
todas juntas
en un tupperware blanco
sin tapa –y eran muchas, y distintas–.

Ordenando y puliendo las cucharas,
en los últimos días del verano,
pensé en mi madre blanca con los ojos
recorriendo las olas,
                                    en busca del pequeño
que no sabe que está tumbado dentro
del barco inflable azul. Pensé en el mar.
En sus corrientes raras, en los sitios
que visitó mi madre en su cabeza.
Los cajones oscuros de la mente.

Pero me incorporé y gritó y la cosa
quedó en algo que padre no sabría.

Un objeto pequeño
que, empujado por quién sabe qué miedos,
reapareció de pronto,
en los últimos días del verano. 



B.C.



25.4.13

En busca del sueño erótico perdido







Victoria SiedleckiTuve anoche un hermoso sueño erótico. En el sueño paseaba –vestido– por Vila, es decir Ibiza ciudad, mi ciudad, hablando con todas las personas –también vestidas, casi todas (es Ibiza)– que me encontraba. Era un hermoso sueño porque hablara con quien hablara, amigo, conocido o desconocido –no, no nos 'conocemos todos'– sucedía que rápidamente descubríamos que teníamos un tema en común y que ese tema, además, parecía unirnos más, al adivinar que había provocado en el interlocutor las mismas sensaciones, las mismas inquietudes, preguntas y respuestas que había generado en nosotros. En un proceso matemático propio de los sueños, entendí que las más de 40.000 personas que han visto, durante estos cuatro años ininterrumpidos de espectáculo, a Victoria Siedlecki, actriz y narradora que protagoniza 'Relatos Eróticos', cuya última función será esta noche, en el Teatro Arlequín de Madrid, equivalían –més o menys– a la población de la ciudad donde crecí. Creo que es un ejercicio de representación propio de los isleños. Imaginé que todas, todos, hubieran podido ver a Victoria Siedlecki, vestida de rojo sobre el escenario y que todos, todas, hubieran podido ver, gracias a Victoria, las más salvajes orgías, los más apasionados besos, las piernas más largas y los labios más carnosos. Y extrañé, al despertar, la tranquilidad que me había dado pasear por un mundo donde yo sabía a ciencia cierta que el concepto del erotismo había vuelto a un lugar pequeño y cálido, del que quizá no tenía que haber salido.

Victoria Siedlecki'Relatos Eróticos' nos devuelve, nos ha devuelto, sensaciones casi perdidas en el órgano más sexual, la lengua. Con cada vez que las parejas se estrujan la mano tras oír una frase de Victoria, con cada vez que, cenando, días más tarde, uno de los dos cita una frase –aproximada– de Scheherezade y la otra persona comprende y pide que se den prisa con la cuenta se produce –y perdonen el juego– una victoria de la narración, del cuento, de la imaginación. 
En un momento en el que el porno se ha convertido en algo mucho más habitual, tema de conversación entre adultos gafa pasta, disponible en cualquier ordenador, accesible desde el móvil (y en HD), en un momento bastante tremendo –¿dónde quedó, compañeros, nuestra colecta de monedas de 20 duros para comprar la Penthouse en el único kiosco que nos la vendería y que, cual cuartel general del MI6, negaría, en caso de ser capturados, cualquier relación con nosotros?– es importante recalcar que corremos un gran peligro –el verdadero peligro del porno, creo yo, y del cual apenas se habla– y es atrofiar nuestra imaginación. 
Los buenos cuentos son sutiles, extraños, provocadores. Nos hacen pensar y nos obligan a realizar preguntas y a tomar decisiones. Los cuentos malos –y el porno es, por desgracia, un cuento malo– nos dicen lo que debemos hacer, lo que debemos pensar y no nos dejan espacio para plantear una alternativa. Los 'Relatos Eróticos' de Victoria Siedlecki han sido un sugerente oasis en medio de un desierto hard core. El talento de la actriz y el trabajo del equipo que tiene detrás han demostrado que la narración oral tiene, además, mucho que decir todavía. Desde el pequeño teatro de La Escalera de Jacob, donde empezó el espectáculo hace cuatro años, al Teatro Arlequín han cambiado muchas cosas. Pero no ha cambiado la más importante: 'Relatos Eróticos' ha sido siempre un espectáculo oral –y lo digo en el sentido más pornográfico de la palabra que se puedan imaginar–, un ejercicio de imaginación y una celebración de siglos de 'porno duro' sin cámaras, ni POV, ni milfs, ni cumshot compilations. 
Hoy Victoria se baja del escenario por un tiempo que esperamos breve, sin duda para preparar nuevas formas de rescatarnos, de devolvernos al placer de escuchar. Gracias, Victoria. 

Ben Clark
25 de abril de 2013























 

26.3.13

Lectura en València: 5 de abril de 2013





Ben Clark Poesía


Viernes 5 de abril de 2013
Librería Primado
Avda. Primado Reig, 102. 

València. 









17.3.13

Envídiame, yo puedo amarte aún




Cuando ya no es posible cuando ya
y ya no y es que todo es demasiado
yo puedo amarte aún.

Cuando tú y cuando entonces y después
y me dijiste y puede que si hubiéramos
yo puedo amarte aún.

Cuando ella y cuando él y las llamadas
y las veces que no te respondía,
cuando acaso y en éste mismo instante;
no después sino ahora y no hace falta
decírtelo de nuevo pero sí:
yo te amo por encima de nosotros.



B.C.











14.3.13

'En St. Thomas' de Rory Waterman

Owl Graveyard

EN ST. THOMAS



Roca que sobre roca se ha erigido, 
un orden arrancado de los suelos. 
El eterno mecerse de las hayas; 
el sendero ablandado por las hojas 
y los murciélagos que piruetean, que sajando el aire se precipitan
del tejo a los recovecos y a los tejados. 
La luna es un tocón sobre los campos, 
sólo un borrón que mancha la nube en su huida. 

Y hay un búho aferrado a aquella nube, 
y de pronto no está. 
Ningún alarido te hará saber 
que se ha convocado a la muerte. Ella es pequeña, 
y práctica; en la sombra, 
donde los cardos lanzan sus flores espinosas 
en todas direcciones: hacia el seto, 
hacia la Vía Láctea, hacia las lápidas apiñadas 
como dientes, hacia la ventana marchita. 

Y estarás desperdigado entre aquella ventana y el seto 
―¿aunque quién podría asegurarlo?― La ceniza 
es más ligera que la tierra. Y con el vaivén 
indeciso del viento quizá estés 
deambulando donde estuvo aquel búho, 
o entre los tejos y las hayas.
Debes estar haciendo piruetas, 
inalcanzable, 
donde el polvo se erige sobre el polvo. 





Rory Waterman (Belfast, 1981). 
Título original: St Thomas's

Versión de Ben Clark. 







St Thomas's 

It's rock reconstituted on the rock,
order cut from the ground.
Three beeches sway eternally;
the path is soft with leaves
and bats wheel round and slice and swoop
from yew to nook to eave.
Over the fields a stub of moon
smudges the scudding cloud.
And an owl is pinned to that cloud, until it's not.
No screech will let you know
a kill's been made. Death is small 
and practical, in the shadow,
where thistles thrust their pinnacles
each way: at the hedgerow,
the Milky Way, the lop-toothed huddle 
of graves, the wilted window.

And you are scattered between that window and hedge –
though who can say? Ash
is finer than earth. And as the wind 
stalls and blows, you must
be shifting where the owl was pinned,
and round the yews and beeches, 
pirouetting on graves, out of reach,
where dust is piled on dust. 


Rory Waterman









13.3.13

La balada de la masturbadora sola, de Anne Sexton

Gustav Klimt



LA BALADA DE LA MASTURBADORA SOLA



El final de la aventura es siempre la muerte.
Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
fuera de la tribu de mí misma mi aliento
te encuentra ausente. Horrorizo
a aquellos que están cerca. Estoy saciada.
De noche, sola, desposo la cama.

Dedo a dedo, ahora es mía.
Ella no está lejos. Ella es mi encuentro.
La sacudo como a una campana. Me reclino
en la enramada donde tú solías montarla.
Me tomaste prestada sobre las sábanas floridas.
De noche, sola, desposo la cama.

Toma, por ejemplo, esta noche amor mío,
en la que todas las parejas juntan
con giros compartidos, debajo, arriba,
el abundante dos en esponja y pluma,
arrodillándose y empujando, cabeza con cabeza.
De noche, sola, desposo la cama.

Salgo de mi cuerpo de esta forma,
un milagro molesto. ¿Podría
exhibir el mercado de los sueños?
Estoy extendida. Me crucifico.
Mi pequeña ciruela fue lo que dijiste.
De noche, sola, desposo la cama.

Entonces vino mi rival del ojo morado.
La mujer de agua, alzándose en la playa,
un piano en la punta de sus dedos, vergüenza
en sus labios y un discurso de flauta.
Y yo era la escoba de las rodillas pegadas.
De noche, sola, desposo la cama.

Ella te agarró como una mujer agarra
un vestido de saldo de un estante
y yo me rompí igual que una piedra.
Te devuelvo tus libros, tu sedal.
El periódico de hoy dice que te has casado.
De noche, sola, desposo la cama.

Chicos y chicas son uno esta noche.
Se desabrochan blusas. Se bajan las braguetas.
Se quitan los zapatos. Apagan la luz.
Las trémulas criaturas están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente, bien saciadas.
De noche, sola, desposo la cama. 




Anne Sexton
Versión de Ben Clark



 

Inédito de Anne Sexton: "Tal y como estaba escrito"

Anne Sexton by Joanna Rusinek


Tierra, Tierra, 
montando tu tíovivo 
hacia la extinción, 
directo a las raíces, 
espesando, como salsa, a los océanos, 
supurando en tus cuevas; 
te estás volviendo una letrina. 
Tus árboles son sillas retorcidas. 
Tus flores se lamentan ante sus espejos, 
y anhelan un sol que no lleve máscara. 

Tus nubes visten de blanco 
en un intento por ser monjas 
y rezan Novenas al cielo. 
El cielo está amarillo con su ictericia 
y sus venas se derraman en los ríos 
donde los peces se arrodillan 
para tragar pelo y ojos de cabra. 

Y, con todo, yo diría 
que el mundo se está ahogando. 
Y yo, en mi lecho cada noche, 
escucho a mis veinte zapatos 
hablar sobre él. 
Y la luna, 
bajo su capucha oscura, 
se cae del cielo cada noche, 
con su boca roja y hambrienta 
para chupar mis cicatrices.


 Anne Sexton

Versión de Ben Clark

Cuadro de Anne Sexton: Joanna Rusinek 





 


 

4.3.13

Punto de Partida 177: Jóvenes poetas en España



La revista mexicana 'Punto de Partida' (UNAM) ha hecho una de las muchas lecturas posibles de la poesía joven en España. Aquí tienen los enlaces para ver la revista online o en pdf


Punto de Partida Revista




A cargo de Ana Franco Ortuño, con poemas de


  • Alex Chico
  • Andreu Navarra
  • Laia López Manrique
  • Sofía Castañón
  • Ben Clark
  • Elena Medel
  • Unai Velasco
  • David Leo García
  • Sara Gallardo
  • Alberto Guirao
  • Cristian Alcaraz




 

5.2.13

Catálagos de Valverde 32



Los 


ya están disponibles en la web. 

Cinco años de buen hacer y muchos, muchos autores. 

Muy recomendable. 




Catálagos de Valverde 32




2.2.13

Poesía y Resistencia

First minute, first round



Poetas de Portugal, Brasil y España hablan de





PORTUGAL

Inquérito realizado por Ana Luísa Amaral, Joana Matos Frias, Pedro Eiras e Rosa Maria Martelo 

A. M. PIRES CABRAL (Chacim – Macedo de Cavaleiros, Portugal, 1941) 
ADÍLIA LOPES (Lisboa, Portugal, 1960) 
ALBERTO PIMENTA (Porto, Portugal, 1937) 
ARMANDO SILVA CARVALHO (Olho Marinho – Óbidos, Portugal, 1938) 
DANIEL JONAS (Porto, Portugal, 1973) 
DIOGO VAZ PINTO (Lisboa, Portugal, 1985) 
FERNANDO GUIMARÃES (Porto, Portugal, 1928)
FERNANDO PINTO DO AMARAL (Lisboa, Portugal, 2012) 
GASTÃO CRUZ (Faro, Portugal, 1941) 
HERBERTO HELDER (Funchal, Portugal, 1930) 
INÊS LOURENÇO (Porto, Portugal, 1942) 
JOÃO LUÍS BARRETO GUIMARÃES (Porto, Portugal,1967) 
JOSÉ EMÍLIO-NELSON (Espinho, Portugal, 1948) 
JOSÉ MIGUEL SILVA (Vila Nova de Gaia, Portugal, 1969) 
JOSÉ TOLENTINO MENDONÇA (Machico, Portugal, 1965) 
LUÍS QUINTAIS (Angola, 1968) 
MANUEL ANTÓNIO PINA (Sabugal – Beira Alta, Portugal, 1943) 
MANUEL DE FREITAS (Vale de Santarém, Portugal, 1972) 
MANUEL GUSMÃO (Évora, Portugal, 1945) 
MARGARIDA VALE DE GATO (Vendas Novas, Portugal, 1973) 
NUNO JÚDICE (Mexilhoeira Grande – Algarve, Portugal, 1949) 
RUI LAGE (Porto, Portugal, 1975) 
VASCO GRAÇA MOURA (Porto, Portugal, 1942) 

BRASIL 

Inquérito realizado por Célia Pedrosa e Ida Alves. Os depoimentos de António Cícero e Salgado Maranhão foram recolhidos por Luiz Fernando Valente. 

ANGELA MELIM (RS-BRASIL, 1952) 
ANNITA MALUFE (SP-BRASIL, 1975) 
ANTONIO CICERO (RJ-Brasil, 1945) 
ARMANDO FREITAS FILHO (RJ-BRASIL, 1940) 
CHACAL (RJ-Brasil, 1951) 
CLAUDIO DANIEL (Brasil - São Paulo - 1962) 
DONIZETE GALVÃO (MG-BRASIL, 1955) 
EDIMILSON PEREIRA (MG-BRASIL, 1937) 
FABIO WEINTRAUB (SP-BRASIL, 1967)
GLAUCO MATTOSO (SP-BRASIL, 1951) 
GUILHERME ZARVOS (SP-BRASIL< 1957) 
HORÁCIO COSTA (São Paulo – BRASIL, 1954) 
LEONARDO FRÓES (RG-BRASIL, 1941) 
LUIS MAFFEI (BRASÍLIA – BRASIL, 1974)
MARCOS SISCAR (SP-BRASIL, 1964) 
PAULO FRANCHETTI (SP-BRASIL, 1954) 
PAULO HENRIQUES BRITTO (RJ-BRASIL, 1951) 
RICARDO CORONA (Brasil - Paraná - 1965) 
RODRIGO GARCIA LOPES (Brasil - Paraná - 1965) 
SALGADO MARANHÃO (MA – Brasil, 1954)
SÉRGIO MEDEIROS (MTS-BRASIL, 1959) 

ESPAÑA

Inquérito a poetas do Estado Espanhol realizado por Pedro Serra 

ALBERTO SANTAMARÍA (Torrelavega, 1976) 
ANTONIO GAMONEDA (Oviedo, 1931) 
BEN CLARK (Ibiza, 1984) 
CARLOS QUIROGA (Escairón, 1961) 
CHUS PATO (Orense, 1955) 
EDUARD ESCOFFET (Barcelona, 1979) 
EUGENIO TISSELLI (Ciudad de México, 1972) 
JORGE RIECHMANN (Madrid, 1962) 
MARÍA ÁNGELES PÉREZ LÓPEZ (Valladolid, 1967) 
MARÍA LADO (Brens, Cee, 1979) MIGUEL CASADO (Valladolid, 1954) 
TOMÁS SÁNCHEZ SANTIAGO (Zamora, 1957)





26.1.13

2º Aniversario de la Primavera Árabe


Arab Spring

REVOLUCIÓN
(Février. 2011)

Contra todo florecen los almendros.
Protesta radical e inquebrantable.

Este siglo veloz sin concesiones
ya no tiene un talón
visible; más que un ojo tiene mil
y no hay David que pueda ya vencerlo.
Escasean los héroes
en esta era de plasma
y, con todo, florecen los almendros.

Creer en el amor tampoco sirve
–contra el amor las flores han marchado–,
de amor están repletas las cunetas;
entre los vivos sólo
persiste el verde amor por el dinero.
Mienten las dependientas el catorce
y por eso florecen los almendros.

Por el sapo dorado, el tigre persa,
por el león del cabo y el dodo,
el pingüino gigante,
el águila de Haast y el tilacín,
la paloma viajera, el pájaro carpinteroi

imperial, por el ciervo de Schomburgk
llevan su luto blanco los almendros.

Porque hoy en día existen los esclavos
–las flores lo repiten: ¡hay esclavos!–
y lugares oscuros
y cárceles sin nombre
donde la vida es sólo un agujero.
Con la voz de los mudos se resisten
a callar los almendros.

Hay un dolor oculto en primavera,
nada sabe del hombre, de su historia
de guerras y desastres,
también este dolor es algo hermoso,
hermoso, ambiguo y brevemente eterno;
es la pena inefable
que hace estallar de amor a los almendros.

En este florecer tan subversivo
se han ido las pasiones de otros años,
se ha ido la esperanza
con la escarcha de enero y con el agua
que tímido se adentra en un febrero
que es testigo del cambio y del combate:
contra todo florecen los almendros.


de El amor del dodo.
2012

B.C.