27.11.06

José Cardoso Pires

" Desde la iglesia de Arrolos ya no vuelan ángeles sobre los borrachos, pero hay misterios que siguen animando a la ciudad y el Don Pedro del Raslo es uno de ellos. Verdad o mentira, aún no se ha podido saber por qué el escultor francés encargado de representar a nuestro rey en bronce de primerísima calidad no tuvo escrúpulos en despachar a Portugal uno de los Maximilianos que tenía arrinconados en el taller. Enigmas como éste, sinceramente, comprometen el paisaje y, no sólo impresionan mal a las personas sentimentales, sino que además son difíciles de disculpar a la luz de la inteligencia. "

Este fragmento está extraído de Lisboa, diario de abordo de José Cardoso Pires, autor portugués, nacido en Portugal 1925, y que falleció en 1998. Es un autor que me ha 'presentado' mi amigo Germán Ricoy, a quien agradezco profundamente habernos puesto en contacto. La obra de Cardoso Pires llama la atención no solo por su calidad literaria, sino por participar y estar notablemente marcada por la vida de su autor:
El escritor portugués José Cardoso Pires sufrió en 1995 una isquemia cerebral, que le ocasionó una pérdida de la memoria y problemas en los centros cerebrales que controlan el habla y la escritura. «Siempre he dicho que aquello fue una muerte amable –cuenta el propio Cardoso–. Perdí la memoria, no podía escribir ni leer, no sabía nada de nadie; nada me gustaba, ni detestaba a nadie. Como no tenía memoria, tampoco tenía sentimientos. No sentí ningún dolor, y si no fuera por los amigos y mi familia aquella hubiese sido la muerte ideal.»
Contra todo pronóstico, poco a poco fue recuperándose hasta poder contar en
De Profundis su lento regreso a la vida desde las puertas de la muerte, y su proceso de recuperación de la memoria que fue también de recuperación de la propia identidad. De profundis es el testimonio de una experiencia límite, en la frontera de la existencia física y espiritual.


Extraído de:

http://www.librosdelasteroide.com/ficha_libro.php?id=31

Bueno, no hay mucho más que yo pueda aportar, salvo mi deseo de que otros seres humanos que, como yo, desconocían este autor, puedan ahora indagar en su fascinante y tenebroso mundo elemental. Gracias Germán.

3 comments:

Alberto said...

Todo lo bueno se acaba, siempre llega el fin, nada dura para siempre, en abril aguas mil, y todo eso, ya sabes, amigo Ben, ay: el blog de Félix de Azúa se ha acabado, hoy es su último día.

Personare said...

El poeta llega a las fronteras de lo postrero y vuelve para contarlo. A veces vuelve, quiero decir. Orfeo miró hacia atrás porque comprendió que la pesada de Eurídice no le iba a dejar contar la historia como él querría. José Cardoso volvió para intentar contar un silencio hecho de luz. Sólo por eso vale la pena leer "De profundis, vals lento".

No todos los que vuelven de la muerte son poetas pero todos los poetas deberían acercarse de vez en cuando a las puertas de la última ciudad.

Y en efecto: los blogs mueren, la gente muere. Morirse es una costumbre vital, qué le vamos a hacer. Gracias por tu blog, Ben. Ayuda, aunque no lo digamos siempre.

insomne said...

Que mal que nunca escuche de este escritor pero confio mucho en tu criterio y busco ahora algo por internet......
Esto de volver de la muerte es toda una experiencia poetica y en la mayoria de los casos no se trata de ficcion! hay tantas formas de volver de la muerte!
saludos amigo ben!