23.12.08

Navidasia

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¿Qué puede decir un hombre ante el mar?
No puede decir nada. Solamente
recordar la primera vez que vio
al mar atragantarse con la tierra.

Sólo esto puede hacer un hombre solo
cuando está frente a frente con el mar
y adentrándose despacio en el agua
sentirse ínsula, príncipe de todos
los que no resistieron los embates.
O quizás, solamente
príncipe de la nada,
mientras nada en el agua
muy consciente
de que sobrevivir, no significa
más que estar condenado a ser testigo.





El 26 de diciembre de 2004 se produjo un terremoto a cuatro mil metros de profundidad en el Océano Índico, a unos 260 kilómetros al oeste de la costa de Aceh, (Indonesia), que llegaría a los nueve grados de la escala Richter. Este seísmo produciría una cadena de tsunamis que borrarían literalmente del mapa islas, playas y poblaciones, que quedaron sumergidas en una densa capa de lodo, agua y cerca de 300.000 cadáveres.



De Cabotaje, Editorial Delirio 2008

ya disponible en las mejores librerías

...y en las peores.








1 comment:

rhinslumber said...

Ay, el regreso de los isleños con greñas de oro y miel... una visión avasalladora en la espuma.