5.3.09

Aniversario de la muerte de un poeta

Edgar Lee Masters
Hoy, 5 de marzo, se cumplen 59 años de la muerte de un poeta muy interesante poco conocido en nuestra lengua: Edgar Lee Masters.

Dejo aquí un poema que procuraré traducir en breve y unas notas sobre su vida.




Anthony Findlay

Both for the country and for the man,
And for a country as well as a man,
'Tis better to be feared than loved.
And if this country would rather part
With the friendship of every nation
Than surrender its wealth,
I say of a man 'tis worse to lose
Money than friends.
And I rend the curtain that hides the soul
Of an ancient aspiration:
When the people clamor for freedom
They really seek for power o'er the strong.
I, Anthony Findlay, rising to greatness
From a humble water carrier,
Until I could say to thousands "Come,"
And say to thousands "Go,"
Affirm that a nation can never be good,
Or achieve the good,
Where the strong and the wise have not the rod
To use on the dull and weak.

Edgar Lee Masters



(Garnett, 1869 - Melrose Park, 1950) Era hijo de un abogado, y pasó la adolescencia en la zona del Illinois situada entre Petersburg y Lewistown que haría célebre en su obra principal. Luego de haber cursado estudios regulares en el Knox College, siguió la profesión de su padre, que ejerció durante algún tiempo en Lewistown; más tarde, hacia 1892, abrió bufete en Chicago.

Su éxito como abogado no le libró de la monotonía de una existencia vulgar y aburrida, en la cual la reacción al puritanismo aparecía bajo veleidades artísticas. La poesía era, en efecto, el único bálsamo de su espíritu de pesimista melancólico y de provinciano aislado y resentido. En la Chicago contemporánea, donde bullían nuevos afanes y el deseo de superar el materialismo reinante, encontró diarios y revistas prontos a publicarle cuanto iba componiendo: textos poéticos, narraciones y, además, obras innovadoras que, a pesar de los esfuerzos realizados por el autor para situarse frente a la realidad, presentaban aún las formas convencionales de la tradición.

En 1913 la lectura de la Antología Palatina (texto que le había prestado William Marion Reedy, director del Reedy's Mirror de St. Louis) le inspiró la obra que iba a dar fama a su nombre: la Antología de Spoon River (1915). Este libro pronto pasó a ser el estandarte de una revolución espiritual inspiradora de toda la nueva literatura: la dirigida "contra la aldea" y la mentalidad puritana.

En dicha obra Masters recreaba los epitafios grabados en las tumbas del cementerio de una pequeña ciudad del Medio Oeste, escritos en verso libre. Su lectura va revelando, a través de las voces de los muertos, los entresijos de la comunidad en la que vivieron: la hipocresía de unos, las angustias de otros y, en suma, expresa la pérdida de los nobles valores que animaron a los fundadores, ya sea por deliberada traición a ellos o por incapacidad para mantenerlos vivos. Se trata de una crónica mordaz acerca del fracaso, en la que el poeta alcanza un aliento original que no se repetiría en su obra posterior.

En 1924 Masters publicó una segunda colección, The New Spoon River, considerada inferior a la primera, pero llena de su mismo espíritu; en esta otra, sin embargo, publicada tras los horrores de la guerra, el reto lanzado a las hipocresías puritanas asume un tono de denuncia. La Antología fue sobrevalorada por la crítica y el público y su autor conoció la gloria literaria. Forzado por el juicio de los demás, el autor hubo de empeñarse en un vano esfuerzo por conservarlo.

Abandonada la abogacía en 1920, Masters se estableció en Nueva York, vivió una existencia aislada y huraña y escribió numerosas libros que no fueron bien acogidos: en total, quince volúmenes de poesías, muchas novelas, una autobiografía, obras teatrales y estudios críticos. Su débil inspiración, empero, no llegó a penetrar de nuevo, como antaño ocurriera, en el espíritu del siglo. Con todo, si Spoon River no hubiese ofuscado el resto de su obra, la novela Vuelo nupcial bastaría para asegurarle un buen lugar entre los narradores de su tiempo.

1 comment:

u minúscula said...

hola, Ben. soy Rebeca Yanke..