28.6.09

Biografía acelerada de Edwin Ceres Sisón






Edwin Ceres Sisón, pseudónimo de Eduardo Carrecedo Sánchez, nació en el seno de una familia de ganaderos de Zamora el 11 de enero de 1979. La coincidencia de su nacimiento con el suicido del poeta zamorano Justo Alejo -que a la hora precisa del parto se lanzaba, en Madrid, desde la cuarta planta del Ministerio del Aire- marcaría su adolescencia de poeta en ciernes, llegando incluso a firmar algunos de sus poemas primerizos como Justo Alejo II. A los dieciocho años se matriculó en la Universidad de Salamanca para cursar Filología Hispánica, carrera que abandonaría dos años más tarde decepcionado por "el intenso olor rancio que desprendía tanta piedra y tanto petrificado". Perseguido por su obsesión por Justo Alejo se instala en Madrid, donde conoce a algunos de los jóvenes que triunfan en los suplementos culturales y en los concursos literarios de moda. Tras varios intentos frustrados por ganarse su amistad, decidirá en un arrebato viajar a México para emular a otro de sus iconos, Malcom Lowry. Tras un mes y medio su familia decide dejar de subvencionar lo que consideran "otra bobería más de este hijo que nos ha salido bobo" y debe regresar a Madrid, donde trabaja por las mañanas descargando fruta para Mercadona mientras dedica las tardes a enviar poemarios inéditos a concursos y editoriales. A principios de noviembre un bromista sin escrúpulos le envía un correo electrónico que le informa de que va a ganar el Loewe. Sisón, embriagado por la idea de dejar de trabajar en Mercadona y anestesiado por una prematura bofetada de gloria, olvida que no le había dado tiempo a participar en el concurso. Deja precipitadamente su trabajo y gasta la mayoría de sus ahorros en distintas plantas de El Corte Inglés de la calle Princesa. El fallo del premio sorprende a Sisón en la habitación sin ventana que alquilaba en el barrio de Lavapiés. Iracundo y dolido, acude a un locutorio desde el cual envía media docena de e-mails amenazantes y herméticos contra Jesús García Sánchez, editor de Visor, contra distintos miembros del jurado y contra el ganador del premio. Después, tras retirar de un cajero de Caja Madrid los últimos cincuenta euros de su cuenta acude a la antigua estación de autobuses de Conde Casal. Después viajará en metro a Méndez Álvaro. Cinco días más tarde, el uno de diciembre de 2008, su cuerpo fue localizado en un descampado de Valencia con una jeringuilla clavada en el brazo derecho. En su bolsillo izquierdo, en un cuaderno comprado en El Corte Inglés, podían leerse las últimas palabras que llegó a escribir: "Me alejo. Es justo." La autopsia revelaría que Edwin Ceres Sisón murió por una inyección de aire en vena que le provocó un ataque al corazón. Su obra, repartida en distintas concejalías de cultura, fundaciones y cajas, se irá destruyendo según establecen las bases que Edwin Ceres Sisón aceptó al participar en cada certamen.




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1 comment:

Anonymous said...

Muy muy bueno. Me me gusta. Muy muy bueno.