27.2.11

El Regreso




Regresar de la muerte es improbable.
Regresar del amor un imposible.

La persona que vuelve sin saber nunca a dónde,
bajo las tenues luces de farolas quebradas;

la persona que vuelve sin saber nunca a dónde,
sabiendo que sus viajes ya no sirven;

no conoce otra patria que el pecho de la ausencia.
No entiende ya la lengua de los hombres,
y todas sus costumbres le parecen banales.

Esa persona triste que ha visto medio mundo
buscando los dos cuartos desgajados del alma
no quiere volver nunca. No puede volver nunca.




De Cabotaje, Editorial Delirio 2008
2ª Edición 2009




5 comments:

Anonymous said...

Es cierto: "buscando los dos cuartos desgajados del alma", y no los encuentras nunca, y fracasa el intento de volver a encolar los trozos y componer algo "completo"...

La imagen justa: "el pecho de la ausencia".

Hermoso. Gracias por compartirlo.

M.

Santiago Bertault said...

Uno de mis poemas favoritos de ese libro.

Lara Meana said...

esos dos primeros versos me matan, lentamente
quién sabe si regresaré o no

Mar said...

Te he descubierto gracias a Santiago, quien te deja comentario más arriba.
Me estremeció tu poema: el dolor me llega descarnado.
Gracias

Anonymous said...

Llevaba semanas (¿meses?) preguntándome qué me ocurría. Ahora lo sé.

Gracias por el diagnóstico.