12.6.11

El golpe

Vitrocerámica


Tras los amables días del último verano
vendrá el golpe.

Poco después del beso y de forma imprevista
vendrá el golpe
llevándoselo todo,
dejándote sin nada.

Vendrá el golpe.

Será sencillo y será incontestable. Pronto
el tiempo anterior
será sólo una anécdota trivial
sin apenas espacio
en los pasillos verdes, en las horas
primeras
de las primeras
imposturas postradas. Se hablará
del golpe como de algo que escondía un sentido
si no mágico, apenas prodigioso.

Pero no habrá consuelo:

el eco desinflado de aquel golpe
acudirá, fiel, cada vez que corra un grifo
con agua tibia para tus dos manos
cansadas,
estará presente
-estará ese golpe
presente- cuando enciendas
la vitrocerámica
y observes en silencio el halo rojo,
que se enciende y se apaga, pero que quema siempre.




B.C

1 comment:

delia díaz said...

miraré ahora de otro modo la vitrocerámica; gran poder tienes...