1.6.11

'Llorar lo alegre' de Rafael Saravia

Rafael Saravia



PETITE MORTE


Se fue sin prescindir de las bóvedas;

se las llevó todas puestas.

Sacó del extremo convulso una apetencia imposible.

Luego, llegó al presente:

Te asomo a mi boca,

te obligo y me obligas a reconocer lo inexacto.

Me bebo tus ángeles y sediento pido tu celo más abrupto.

Te tumbas sin sueños,

te agitas y brindas tu último gramo a mi tempestad.

Me vuelves aliento de ficus y baño de inusitada fe.

Te inclinas... me inclino...

lloramos lo alegre en nuestra piel.
Negrita



Llorar lo alegre
Rafael Saravia
Bartleby Editores, 2011





1 comment:

josepayan said...

m u y bonito