19.10.11

Volver a escribir es caro


End of story

Tony Soprano




Abre el Word que llega el frío.
Dale vida a la página sin página
que hay detrás de los platos y de los vasos rotos.
Hoy no debes servirle nada a nadie
–no y no y no de nuevo–
y sin embargo es servir,
servir con algún propósito,
lo único que se espera de ti ahora.

Han hecho falta cien litros de alcohol;
Los Soprano; una excesiva,
y absurda cantidad de material
por decir algo ‘explícito’;
doce o trece películas
Martin Amis y Owen –Gilberto y también Wilfred–;
un poco de Chet Baker;
y por qué no una funda nueva para el teléfono;
también amor y amor inmerecido.

Así que abre el Word, por fin, Cacaseno,
que empiezas a parecerte a la sombra
de un tipo recogido que hace sólo una década
todavía creía en los milagros
cuando imprimía –lento, Epson Stylus–
un poema nefasto y más sincero
que lo que escribes ahora,
tras meses de abstinencia y de infidelidad,
con la casa en silencio y algo fría.







B.C.




(Vídeo visto en www.huesosdesepia.blogspot.com)




2 comments:

Anonymous said...

Guapísimo!

Paula said...

Últimamente cada vez que abro el Word se hace una pausa dramática en mi cabeza. Después, nada ¬¬

Saludos,

Paula