
Mil años de madera y tú tan cerca
de decir
que no hubo otro principio
-no te culpes, no hay nada más absurdo-.
Empecemos de nuevo.
Mil años de madera y tú tan cerca
que escuché los rodillos de los siglos
decirme es casi nada.
Otra vez.
Mil años de madera y yo no sé.
¿Qué podemos hacer
si solo sobra tiempo?
3 insumisos:
El tiempo es la tasa que debemos pagar todos por existir, mal que nos pese. Y pesa.
Volver a empezar. Una y otra vez. Eso podemos hacer.
Saludos,
Paula
el crujido de la madera, siempre nos recuerda el tiempo
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